martes, 26 de diciembre de 2017

Pena y vergüenza (Dedicado a los empijamados)



En las fotos navideñas que vamos viendo en las redes sociales, presten atención a este proceso claro de transculturación, donde el snobismo, la falta de identidad, la superficialidad, la estupidez, están asesinando nuestras tradiciones.

El hecho de que se hagan fiestas de "ugly sweater" (suéter feo), en un país caribeño donde ponerse un suéter es un absurdo, y de que todo el mundo se esté retratando con las mismas pijamas en Noche Buena y Navidad, es más preocupante que una moda.... no es tan simple como eso.

Cada país tiene su manera de celebrar estas fiestas y los dominicanos estamos rayando en el ridículo, sustituyendo los aguinaldos, las misas del gallo, las Nochebuenas con nuestros mejores atuendos, por el Christmas Eve gringo, donde no se cena sino que la gente hornea galleticas para dejarlas debajo del árbol con una taza de leche para esperar a Santa Claus...

 y se pone pijamas navideñas CALIENTES, convenientemente calientes (créanmelo porque ahora mismo estamos aquí bajo cero y yo tengo puesta una de esas por necesidad), y, de acuerdo con sus tradiciones las estrenan esa noche (así como nosotros estrenamos vestidito y camisitas en Nochebuena), acostándose muy temprano para levantarse a abrir regalos en familia.

Es muy linda la tradición para sus dueños invernales... pero me dicen ustedes ¿qué rayos hacemos copiandola en Santo Domingo?  Lo de nosotros es celebrar una cena maravillosa, acostarnos bien tarde, con el rimmel puesto, y levantarnos a regañadientes, desgreñados y resacados, cuando los carajitos empiezan fuñe que fuñe para ir a destapar regalos.

 Lo de nosotros fue el Niño Jesús el 24 y cortar hierba para los camellos de los Reyes Magos, dejarles ron y cigarrillos a ellos tres (Comprenden? no galletica, zanahoria y leche) el cinco de enero en la noche, para levantarnos el seis con ese olor a muñeca plástica y a mito de pistolas, disfrutando las bicicletas nuevas, los patines, las barbies y los carritos...

Y con los hijos lo mismo, aún cuando ya andábamos comprando nintendos y juegos de video. NOSOTROS NO SOMOS GRINGOS... queridos wannabes. Somos romo y pasteles de hoja y puerco con moro el 24. Somos chocolate de agua y té de jengibre cuando hay "friíto" y no "coco" con peanut butter cookies.

Ahora el recalentao del 25 está siendo sustituido por los cinamon rolls en los brunchs y a los pobres ya ni les queda la esperanza de que les deje un regalo aquella Vieja Belén (quién es esa?).

 Pero qué se puede hacer si hasta nuestros bellos gobiernos han quitado el seis de enero como día de fiesta nacional. No. Esto no es un asunto de modas, aunque la mayoría lo considera así y se presta para repetirse como si fuera un producto tirado en serie en una fábrica.

Pero si piensan un poquito van a darse cuenta de que nos quedaremos sin Nochebuena tal y como la conocíamos, de la misma manera en nos hemos quedado sin San Andrés y sin Reyes Magos.

Celebrando thanksgiving y halloween y poniéndonos pijamas rojas y verdes el 24 a las seis de la tarde para esperar a Santa, quemándonos de un calorazo con los sweaters navideños, y desde luego sin cena (PORQUE AQUI EN USA NO SE CELEBRA NOCHE BUENA, ¿ME ENTIENDEN?).

Es sumamente estúpido, en serio. Estamos perdiendo la identidad y con ello nos volvemos frágiles y tontos. Celebro a las comunidades hispanas que hacen sus cenas en donde quiera que estén y que compran juguetes el Día de Reyes. Y celebro no querer ser lo que no soy, sino todo lo contrario...

Autora : Martha Isabel Rivera - Garrido

1 comentarios:

  1. Pero ojalá y todo lo que nosotros himitemos sea esto más usted sabes que solo lo hacemos con cosas mala hooka,pantalones cahidos aretes tatuajes

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