sábado, 17 de marzo de 2018

¿Por que lo digo?

Confieso que uno de los tragos amargos del periodismo es ser comparado con los mártires de la pluma, tales como Orlando Martínez, Gregorio García Castro y Narciso González...

¿Por qué lo digo?

Pues al ellos ser inmortales, haber sacrificado sus vidas por causas nobles en tiempos duros, y servir de referentes históricos en esta profesión; la mayoría del pueblo dominicano espera que por consiguiente también hagas lo mismo que ellos: que sacrifiques tu vida...

Yo lamento decepcionar a muchos pero no aspiro a ser como esas leyendas. Y más después de que los autores intelectuales de Orlando Martínez nunca pagaron por aquella tragedia. También sabiendo que el crimen de Goyito quedó impune y que a su matador lo ascendieron luego de su asesinato.

No señor, todavía Narciso González ni aparece y solo veo conmemoraciones y algunos cuantos escritos. Par de esquinas y calles con los nombres de esos tres mártires y el pueblo que nunca los apoyó pisándola todos los días...

Como periodista tengo los pies sobre la tierra y estoy claro que una sola golondrina no hace primavera. Solo DENTRO DE LO POSIBLE seguiré escribiendo y ayudando mediante mi oficio a las personas que pueda, tanto en lo social como en lo político.

Pero sepan que ser periodista no es sinónimo de mártir.
Ni de pendejo...

Por:Dalton Herrera

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