sábado, 8 de septiembre de 2018

El observador sabatino : Mi pareja y el celular



Por: Luis Eduardo Montero

La humanidad vive actualmente la época de mayor desarrollo, dominio y expansión de la tecnología. La gama de información desarrollada hoy en día es simplemente increíble, nunca antes habíamos estado tan informados y empoderados como lo estamos hoy en día.

Sin lugar a dudas, estamos en la Era Digital, en la época de las Tics (Tecnologías de información y comunicación), vivimos momentos sin precedentes.

Ya no es posible concebir nuestras vidas al margen de un smartphone, es casi impensable no tener tecnología en nuestras manos, todos nos levantamos utilizando nuestro móvil, comemos con él, salimos con él, lo "chequeámos" unas 47 veces al día, 82 los menores de 30 años. Es decir, la tecnología está omnipresente en nuestras vidas.

Sin embargo, ese innegable desarrollo tecnológico ha provocado sendas manifestaciones, enmarcadas en dos direcciones, una positiva y otra negativa. La misma tecnología que nos ha unido tanto, también nos ha separado mucho.

Ha separado amigos, parejas y familias completas. Quizás no me refiera necesariamente a una separación literal, pero sí a una desconexión de la realidad que debe reinar en las relaciones humanas. Ese descuido llevado a otros niveles, puede desencadenar en una ruptura o separación literal.

Pero, abordaremos especialmente el caso de las parejas, las cuales normalmente deben enfrentarse a muchas situaciones para poder mantener a flote su relación sentimental.

Dentro del paquete de problemas que enfrentan las parejas, hay uno propio de nuestra época, me refiero al uso del celular en momentos exclusivos de la pareja.

Como indiqué, ese problema es nuevo, antes no existía, aunque se manifestara de otra manera el acto de "ignorar" a la pareja por otras cosas.

La realidad es que hoy en día muchas parejas sufren un lamentable fenómeno llamado "Phubbing". El "Phubbing" es un neologismo, término formado a partir de las palabras inglesas phone y snubbing, consiste en el acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona.

Este fenómeno está afectando severamente nuestras relaciones sentimentales. Hemos caído en el despreciable error de sustituir a nuestra pareja por un aparato. El teléfono se ha convertido en una tercera persona dentro de la relación.

La magia, la química, la sonrisa, el abrazo, los besos, las miradas y las caricias están siendo absorbidas por una herramienta tecnológica sin vida, pero con múltiples tareas de entretenimiento, equivalente a como que estuviera viva e interfiriera en nuestras relaciones de manera activa y frecuente.

Ignorar y abandonar a la pareja por el celular, genera a su vez un sinnúmero de problemas colaterales, uno de ellos es la infidelidad; de hecho, sustituir a mi pareja por el móvil es una especie de infidelidad, pero me refiero a la repentina presencia de un tercero, pero esta vez un tercero real, con vida.

No son uno, ni dos los casos, día tras día somos testigos de estas lamentables situaciones.

En el 2016 la revista Psychology of Popular Media Culture, realizó un interesante estudio sobre este fenómeno. En dicho estudio, el 70% de las mujeres declaraban que el celular había interferido activamente en su relación de pareja.

Esa interferencia se manifestaba en diferentes formas: ignorancia, abandono, descuido, infidelidad, etc.

Voy finalizando este artículo invitándoles a tomar en consideración todo lo ante expuesto. Examinemos nuestras vidas con relación al "Phubbing", y no permitamos que un aparato sin vida nos controle como a una marioneta.

Evitemos que nuestra incontinencia nos haga perder a una de las personas más importante en la vida: Nuestra pareja.

Debemos entender que el amor es una planta que necesita agua (atención) todos los días. Ese valioso tiempo en pareja es la garantía de nuestra felicidad y estabilidad como miembros de una relación sentimental, pero no puede existir un tercero bajo ningún concepto.

Ese beso es un asunto de dos, ese abrazo tierno es de dos, esa mirada cautivadora es sólo de dos, esas caricias son exclusivamente de dos lindas personas: Tú y ella, él y tú, sin amigos, sin celulares, sin tablets, sin radio, sin televisión, sin nada que interrumpa.

"Vamos, suelta el celular y corre a darle un beso a tu amor".

1 comentarios:

  1. Interesante escrito. Lamentablemente soy una persona (hombre) que perdió el matrimonio por el uso inmoderado del cel. En losviajes en el auto, en las horas de los alimentos, en el momento de ir a la cama y hasta en los momentos intimos, el cel no podía estar sin ser atendido. Mi mujer quedó muy conforme con nuestra separación sin importar nuestros dos hijos. Siempre el comentario fue el mismo: "tu no me vas a hacer cambiar".

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